Bienestar

Deporte y ejercicios del suelo pélvico: ¿cómo pueden ayudar contra la cistitis?

Es bien sabido que la actividad física en general es buena para nuestra salud y mejora nuestro sistema inmunológico.

Pero, ¿es bueno hacer deporte para los enfermos de cistitis?

La respuesta es: ¡depende!

¿De qué?

Anteriormente, vimos dos condiciones que predisponen a la aparición de la cistitis:

  • Un suelo pélvico débil puede provocar un prolapso de la vejiga. Esto puede impedir que expulsemos totalmente la orina que, al estancarse, permite la proliferación de bacterias.
  • Una contractura del suelo pélvico conduce a un estado de rigidez que da lugar a relaciones sexuales dolorosas, exponiéndonos al riesgo de cistitis postcoital. Además, no nos permite expulsar totalmente las heces que, al estancarse, permiten la proliferación de bacterias.

Está claro que dependiendo del estado de nuestra musculatura pélvica tendremos que acudir a fortalecer o relajar los músculos.

¡Cuidado!

Un determinado tipo de actividad física, dependiendo de nuestra condición, puede tener efectos beneficiosos o agravar la situación.

Si no sabes en qué estado se encuentra tu musculatura pélvica, nuestro consejo es que acudas primero a tu ginecólogo, que con un examen uroginecológico podrá establecer el estado de tu suelo pélvico.

Suelo pélvico débil: ejercicios de fortalecimiento

Si nuestros músculos pélvicos son débiles, debemos centrarnos en fortalecerlos y aumentar su tono muscular. Nuestro consejo es que practiques una gimnasia suave y ejercicios de kegel.

  1. Gimnasia suave

En caso de un suelo pélvico débil, los ejercicios gimnásticos suaves (como el yoga y el pilates) nos permiten:

  • reforzar el tono muscular del suelo pélvico (en particular el músculo elevador del ano), contrarrestando cualquier prolapso de la vejiga y restableciendo su función;
  • aumentar la circulación sanguínea en la pelvis, mejorando el tono del tejido urinario y genital;
  • mejorar la inmunidad, relajarse y combatir el estrés;
  1. Ejercicios de Kegel tradicionales

Los ejercicios de Kegel llevan el nombre de su creador, el ginecólogo Arnold Kegel.

Consisten en contraer y relajar los músculos del suelo pélvico de una forma y secuencia precisas.

¿Cómo se controlan los músculos que, hasta hace poco, no se sabía que existían?

En realidad es muy fácil.

Para localizar estos músculos sólo hay que detener el chorro de orina mientras se orina.

Una vez identificados, puedes hacerlos en cualquier circunstancia y a cualquier hora del día.

¿Cómo? Te lo explicaré ahora mismo:

  1. Vaciar completamente la vejiga
  2. Apretar los músculos del suelo pélvico y mantenerlos contraídos durante 5 segundos.
  3. Relajar completamente sus músculos durante 10 segundos
  4. Haz tres series al día (mañana, tarde y noche) de tres repeticiones cada una
  5. Poco a poco puedes aumentar el número de repeticiones de 3 a 10, manteniendo el mismo número de series.

La mayoría de las personas notan una mejora después de 4 a 6 semanas.

Ahora sólo tienes que empezar a practicar 😊.

Contracción del suelo pélvico: ejercicios de relajación

Si los músculos del suelo pélvico están contraídos, debemos centrarnos en relajar y estirar los músculos pélvicos. Nuestro consejo es que practiques los ejercicios de Kegel inverso.

  1. Ejercicios de Kegel inversos

Los ejercicios de Kegel inversos tienen como objetivo relajar los músculos pélvicos.

Si no sabes cómo controlar estos músculos, simplemente deten el chorro de orina mientras orinas (contrayendo los músculos pélvicos)

A diferencia del Kegel básico, en los ejercicios no vamos a contraer más el suelo pélvico, sino a relajarlo.

He aquí cómo:

  1. Vaciar completamente la vejiga
  2. Apretar los músculos del suelo pélvico y mantenerlos contraídos durante 2 segundos.
  3. Relajar completamente sus músculos durante 20 segundos
  4. Haz tres series al día (mañana, tarde y noche) de tres repeticiones cada una
  5. Poco a poco puedes aumentar el número de repeticiones de 3 a 10, manteniendo el mismo número de series.

Cuéntame cómo van tus ejercicios y, si quieres, consulta mi artículo en profundidad «Suelo pélvico: qué es y cómo afecta a la vida de una mujer«.

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